Lo que en un principio podría
ser una situación puntual y anecdótica para solventar una necesidad concreta,
sirvió para elaborar un plan que fue evolucionando hasta convertirse en la
estrategia de actuación utilizada por los Spirituals como medio selectivo de
reclutamiento.
La base de datos del Sistema
contenía información básica acerca de la gente pero Keys y sus compañeros
descubrieron y accedieron a una base complementaria en la que se recogían
diferentes aspectos de la vida de las personas, datos sobre el carácter,
aptitudes e incluso ideas. El Zinker extraía un indicador del nivel de
implicación y riesgo que cada persona suponía para la estabilidad de
Sistema y esta guía fue la utilizada
para conseguir filtrar la lista inicialmente obtenida hasta reducirla a seis
personajes con la peor calificación. Estos fueron el verdadero objeto de
estudio.
Demasiado rebelde, demasiado
mayor, demasiado…
El caso es que el humano
2451221934 de nombre Pribor fue el que eligieron como principal candidato.
La, tal vez cruel, estrategia
que se utilizó con algunos retoques, también fue la utilizada en futuros
reclutamientos.
El C.R. estudió los puntos
conflictivos que utilizaba el Sistema para calcular el indicador del nivel de
implicación, estos eran fundamentalmente ideológicos, en ellos hicieron
hincapié para enviar un primer mensaje que llegó al Dabel de Pribor anónimamente y en el que se le advertía
de que estaba siendo objeto de examen debido a un comportamiento que no se
molestaron en definir. Este primer mensaje sirvió para intranquilizar a Pribor.
Un par de días más tarde un
nuevo mensaje, esta vez aparentemente oficial, le acusaba de unos inventados
ideales antisistema. Pribor sabía que eran falsas acusaciones pero tendría
problemas para demostrarlo ya que no se referían a hechos concretos sino más
bien ideas y comportamientos, que según la nota, de difundirse, podrían mermar
la implicación de la gente con el proyecto del Zinker. A través de un enlace,
se le invitaba a rebatir las acusaciones. El hombre así lo hizo mostrando su
total desacuerdo con los cargos que se le imputaban. Esta impugnación era
desechada y en breve se le comunicaría su pena, no obstante, y gracias a su
colaboración, el Sistema generosamente le ofrecía la oportunidad de evitar la
pena si a cambio abandonaba por período de un mes la Zinker Zone, después
podría solicitar de nuevo su ingreso y el expediente sería archivado,
recobrando su actual posición social. Ante todo esto y debido al inusual método
de actuación, en el caso de aceptar se le pedía total discreción. No podría
comentar a nadie los hechos, ni el acuerdo pactado ya que de hacerlo, quedaría
al descubierto el trato de favor otorgado por el Sistema y eso supondría un
agravio comparativo que no estaba dispuesto a asumir, por lo que se
desentendería y negaría toda la trama y además emprendería seriamente acciones
para limpiar su imagen, dándose por roto el acuerdo. Por último se le
solicitaba que hiciese una petición formal de abandono de la Zinker Zone
argumentando razones personales y que lo hiciese extensible a su pareja que
para evitar especulaciones, debería acompañarle. Pribor se vio entre la espada
y la pared y tras consultarlo con su pareja, vieron que la salida temporal de
la Zinker Zone era mucho mejor que no el cumplimiento de cualquier pena y las
futuras consecuencias que ello conllevaría.
CONTINUARÁ…